Uno de los errores más comunes en reformas: comprar la cantidad exacta que da la medición y quedarse corto a mitad de la colocación. El cálculo es simple, pero tiene algunos pasos que vale la pena hacer bien.
Para paredes, multiplicás ancho por alto de cada paño y sumás. Si hay ventanas o puertas, restás esa superficie.Para pisos, multiplicás largo por ancho del ambiente.Ejemplo: un baño de 2m x 2.5m tiene 5m² de piso. Si la pared de la ducha mide 2m x 2.4m, son 4.8m² de pared.
El margen estándar es 10% para colocación recta, 15% para colocación en diagonal o espiga. Si el ambiente tiene muchos cortes —esquinas, nichos, recortes para cañerías— podés subir al 20%.Siguiendo el ejemplo: 5m² de piso con colocación recta → 5 × 1.10 = 5.5m² a comprar.
Cada producto tiene una cantidad de metros cuadrados por caja. En nuestro catálogo cada línea tiene sus especificaciones. Dividís los m² a comprar por los m² que trae cada caja, y redondeás para arriba.
Cuando comprás cerámica, la variación de color entre lotes de producción puede ser visible. Por eso, siempre conviene comprar todo junto, del mismo lote, aunque sobre algo.Si en el futuro necesitás reponer por rotura o ampliación, tener una caja del mismo lote evita un problema difícil de resolver.
Si vas a colocar primero el piso y después las paredes, la altura de las paredes que medís hay que descontarle el espesor del piso. Parece un detalle menor y en espacios grandes casi no se nota, pero en un toilette pequeño puede hacer que el último módulo de cerámica quede cortado de forma incómoda.
Si tenés las medidas de tu obra y querés que te ayudemos a calcular la cantidad exacta, podés enviarnos un mensaje por WhatsApp o completar el formulario de presupuesto en la web.